Dar y Recibir

Dar y Recibir - La dificultad del intercambio

Dar y recibir expresa la dificultad del intercambio ya que cuando pedimos exigimos más de lo que creemos y cuando damos luego lo reprochamos.

Dar y Recibir - La dificultad del intercambio


La dificultad del intercambio

  • Dame lo que necesito aunque no sepas que es. 
  • Te doy lo que no necesitas recibir pero yo decido darte.
  • Dame lo que necesito aunque no sepa que quiero.
  • No merezco lo que me das.


A menudo, los seres humanos pedimos aquello que carecemos, y en muchas ocasiones somos capaces de mendigar por obtenerlo. Otras, lo construimos para el otro pues al ofrecerlo podremos exigir una muy buena paga. Al fin y al cabo se trata de desprendernos de lo que necesitamos. Un acto de manipulación y extorción teñido de solidaridad.

Lacan decía: 

El Amor es dar algo que no se tiene a alguien que no es.

El otro es la perfecta proyección creada para satisfacer nuestros deseos, muchas veces devenidos en caprichos, nuestros miedos en ocasiones transformados en ansiedades, nuestros dolores convertidos en una agonía crónica y paralizante.

Indagar qué hay detrás de aquello que niegas, interrogar qué ha edificado la culpa que sientes que delata tu falta de amor propio, investigar qué ha construido tus temores más secretos, preguntar qué ha desarrollado tu vergüenza que ha mutado en profundas inseguridades...

Cuando logras hacerlo adquieres el coraje de enfrentar las duras verdades que rechazas, cuestionas tus creencias, afrontas la realidad y decides ir más allá de tu ego.


Dar y Recibir 

El intercambio de dar y recibir es muy dificultoso, lejos de ser una melodía de bellos acordes está minada de ruidos, obstáculos y malos entendidos. Esas falencias en la comunicación nos deja entrever que tras las palabras, se esconden emociones, recuerdos, conflictos sin resolver. Muchas veces desconocidos para el propio sujeto.


Dar y Recibir explicaciones

Existen personas que se mueven por el mundo dando explicaciones a todos por todo, son fundamentadores de todos sus actos, justificadores de todas sus elecciones y acciones. Nadie les pide que expliquen nada sobre lo que dicen, piensan o hacen y sin embargo, incontrolablemente se justifican.

En contrapartida están los sujetos que exigen explicaciones por todo, ya que "Todo" tiene un motivo de ser, y ellos quieren ser conocedores de dicha verdad. Parecen detectives insatisfechos con cualquier dato que obtienen. Pues para ellos siempre hay algo que permanece oculto.

Quienes no nos piden una explicación es porque sencillamente no la necesitan, quienes las exigen no las creen. Entonces ¿por qué las pedimos?, ¿por qué la damos?


Dar y Recibir dinero y regalos

Los objetos son dignos de valor por lo que son en si mismos o bien por lo que pueden representar. El dinero nos permite pagar o cobrar el precio para la obtención de una cosa o servicio. En el caso de los regalos, estos simbolizan donaciones afectuosas.

En ocasiones a la gente le cuesta recibir el pago correspondiente a una operación que han hecho o bien les cuesta aceptar un regalo. La situación les incomoda, hay una sensación de no poder tomar aquello que se les ofrece como si no lo merecieran. Lo rechazan y en dicho acto se rechazan por la falta de merito para obtenerlo. Detrás de esta escena hay sentimientos de culpa, inseguridad, vergüenza y mucho temor. Como si se expusieran a la humillación de poner de manifiesto alguna fragilidad que el otro intenta paliar.

En contrapartida, están quienes demandan la tenencia de lo que pueda llenar su vacío interno. Acaparan, guardan eternamente y les cuesta soltar. Y en la misma línea que no pueden desprenderse de aquello que sienten que les pertenece, piden desesperadamente pequeños gestos de cariño, una caricia, un objeto por el cual el otro exhiba que siente interés por él.


Dar y Recibir respeto

El respeto puede convertirse en una soga que nos comprime el cuello y no nos deja respirar cuando lo utilizamos para manipular al otro o a nosotros mismos, obligando-lo/nos a que por respeto no obre/mos como quiere/queremos sino como se le/nos ordena.

Cuando decimos respeto parece que sobre el término gira una valiosa y positiva emoción, pero tenemos que decir que tras el concepto también se erige la idea de sumisión, acatamiento y tolerancia. Todas estas aceptaciones desubjetivan a cualquier persona que se halle limitado en su libertad de acción.

Al solicitar el respeto ante otro, hay que plantearse dos preguntas antes: ¿ me respeto?, ¿respeto al otro?


Dar y Recibir agradecimiento

Un punto muy importante es el sentimiento sincero de agradecimiento que emana del corazón de una persona que detecta la colaboración que otro ha tenido para con él. 

Pero...

 ¿Qué pasa con aquellos van por la vida repartiendo favores, para sentirse al menos por un momento reconocidos?

¿Qué pasa con quienes no son capaces de mirar que el otro les tiende una mano y se aprovechan cada vez que les resulta oportuno?

Finalmente diremos:

¿Qué pasa con las personas que no pierden ocasión para refregar al otro lo que hicieron por él?

El agradecimiento se vuelve una poderosa expresión de tener la sartén por el mango. Agradecer y poder se enlazan para generar que la escena acabe siendo displacentera de la que, quien queda en el lugar de sometido, desee salir corriendo.


Dar y Recibir tiempo y espacio

El tiempo es una construcción humana absolutamente subjetiva. Mientras para algunos pasar el tiempo con alguien es "perder el tiempo", o lentificarlo por el padecimiento que conlleva; para otros, es disfrutarlo aunque sientan que nunca alcance, y  desean que este se extienda porque transcurre demasiado rápido, tanto que escapa entre sus dedos.

Donar tu tiempo representa un gesto de amor, porque pudiendo hacer otra cosa con él, elegís compartirlo con alguien. Sin embargo, hay quienes no son capaces de ver esto y reclaman un trabajo a tiempo completo, una relación 24/7, una atención full time.

Por eso existen las suspensiones en los deportes, en los trabajos y los pedidos de "necesito un tiempo" en la relaciones, pues en dicho espacio se espera arribar a una reflexión que de otro modo no podría lograrse. 

Lo mismo sucede con el espacio. Cada uno posee su propio espacio vital. Uno decide con quien comparte tal lugar, a quien le abre las puertas para que se introduzca en su mundo. Pero todo se arruina cuando el espacio vital de uno se fusiona tanto con el espacio vital del otro que provoca el borramiento de los espacios singulares para dar paso a un espacio colectivo, invasivo, que no abriga a nadie y en cambio aprisiona. Cabe aclarar que el espacio compartido es beneficioso, siempre y cuando no ponga en riesgo el espacio personal.


Dar y Recibir amor

Toda demanda es una demanda de amor.

Si una persona ama y no es correspondida se siente vacía. Porque da y no recibe nada a cambio. Son servidores de todos los deseos del otro, en su interior anidan la esperanza de algún día ser retribuidos por su abnegada vocación humana de amar incondicionalmente.

En contra posición se encuentran los que viven de la energía y del amor de los demás, son auténticos caníbales que devoran al otro poco a poco, con tal estrategia que, siempre encuentran el modo de perpetuar su sed inagotable de sometimiento sobre su ser amado.

Solo ama quien es capaz de amarse a si mismo. Solo ama sanamente quien puedo enfrentar y liberar el desamor que marcó su vida y que le obligó a entender que cuando el otro no me da lo que quiero es porque no tiene la necesidad de hacerlo, porque no puede o bien porque no le interesa. 

El amor que siempre prevalece si sabemos cultivarlo, es el propio. El amor exigido no es amor, es temor o abuso de poder.


Lo que resiste, persiste. Por eso desiste

En el momento que ya no quieres vivir en conformidad con tus fantasmas, cuando descubres que puedes vivir de un modo más placentero aprendes a mirarte sin prejuicios, a valorarte a ti mismo. En momentos donde la vida se desploma sobre ti, tienes que saber que haz librado mil batallas y todavía estás aquí, herido pero vivo. Tu no necesitas de nadie para continuar. 

Cuando puedes estar en paz contigo entiendes que es vano buscar el reconocimiento del otro sino logras tu propia aprobación. Cuando alcanzas este estado de equilibrio ya no buscas que el otro te dé lo que te falta, sino que ayudas al otro a que aprenda a encontrarlo, en su interior, tal y como vos pudiste hallarlo.

A veces estigmatizamos el mundo que nos rodea y lo acusamos de hostil cuando en realidad todo lo que percibimos a nuestro alrededor es el fiel reflejo de nuestro mundo interno que ha sido proyectado afuera. La realidad adquiere su connotación según lo que nosotros le adjudicamos emocionalmente.

Es por esto, que es fundamental ver la realidad factiblemente. Lo cual se alcanza mediante una mente inspirada que comienza a tener objetivos elevados, a la altura del nuevo ser armonioso en el que te has convertido.


Pasaje de lo inconsciente a la consciencia. Elevación de tu consciencia hacia la autoconsciencia

Inconsciente: el mundo inconsciente está formado por todas las emociones hostiles, peligrosas y dolorosas que anidan en nosotros. Ellas actúan sin nuestro consentimiento, más allá de nosotros, sometiéndonos a sus designios, arrastrándonos con ellas.

Para acabar con dicho sometimiento es necesario sacarlas a la luz.

Consciencia: cuando podemos tomar consciencia de las emociones que nos habitan, es que logramos poner a las emociones en perspectiva. Pasamos de ser esclavos emocionales a ser sujetos integrales que lejos de negar sus emociones, las reconocen y aceptan.

Las emociones están allí por algo y es importante saber porqué. 

Autoconsciencia: La autoconsciencia permite que mi consciencia se expanda. Me reconozco en aquello que pienso y siento, me comprendo en mi forma de actuar porque sé qué es lo que ha estado gestando todos esos sentimientos. Llegado a este punto decido qué deseo conservar y qué voy a liberar para poder vivir plenamente y en paz conmigo, para que al interactuar con otro no le exija a este que resuelva mis conflictos mentales y emocionales.


Tomar conciencia es sanar

La terapia es el espacio de incomodidad que nos permite avanzar en nuestra sanación.

El primer paso es desear y animarte a conocer y develar lo que te has ocultado durante años. Al hacerlo descubrirás que hay mucho más en una situación de lo que puedes o te atreves a percibir.

Una siguiente etapa constituye en crear un lugar seguro para habitar, para refugiarnos en la desdicha y para atesorar nuestros momentos de plenitud. 

La última fase es invitar a dicho espacio a las personas que nos rodean para que en ese lugar puedan ser ellos mismos y así propiciar vínculos genuinos y sanos.


Palabras finales

Cuando damos y recibimos proyectamos nuestro verdadero estado mental, nuestro verdadero estado emocional, y nuestro verdadero estado espiritual. Porque cuando pedimos manifestamos nuestras carencias y paradójicamente cuando damos también. Pues en dar al otro se expresa nuestra imperiosa necesidad oculta de solicitar aquello que estamos ofreciendo, porque al darlo quedamos vacíos. El otro pasa a estar en deuda con nosotros. 

En cuanto nos negamos a recibir, estamos visibilizando nuestra falencia para aceptar y acoger aquello que está en juego. La falta de autoestima perturba la recepción amable y sincera de amor, agradecimiento, obsequios... Simplemente porque el sujeto se siente indigno y no autoriza la retroalimentación del intercambio.

El vampirismo emocional también conlleva al fracaso comunicacional pues uno de las personas queda en el lugar activo de sujeto deseante y el otro en su mero objeto de deseo, a merced de todas las solicitudes que pasivamente intentará responder .

En el intercambio de dar y recibir se ponen en juego nuestras miserias para que el otro las colme, o bien,  para que no las transite como a nosotros nos ha tocado hacerlo. Entonces se movilizan nuestros miedos, nuestras inseguridades, nuestros dolores y le pedimos, diremos exigimos, al otro que los cure, que nos sane y que además nos entregue su amor, aunque dicha entrega nos deje insatisfechos, aunque dicha entrega sea finalmente rechazada o reprochada.

La dificultad del intercambio sucede porque al interactuar nos mueve "la falta", una falta  que añoramos que el otro pueda saciar. Y hacemos de este deseo, la ineludible misión y obligación del otro.

Sanar es dejar de buscar afuera, porque lo que buscas no está en el otro, lo que buscas ya habita en ti.



Lic. en Psicología

Siomara Gauna


Personalidad resiliente o personalidad resistente

Resiliencia vs Resistencia

¿ Predomina en ti la personalidad resiliente o la personalidad resistente ?

Descubre si tienes un predominio de personalidad resiliente o personalidad resistente.

Personalidad resiliente o Personalidad resistente
Personalidad resiliente o Personalidad resistente


¿Qué es la personalidad resiliente? ¿Qué es la personalidad resistente?

Estamos inmersos en discursos que enfatizan la fuerza en detrimento de la fragilidad, al punto de establecer que esta es un defecto y la fortaleza una virtud, cuando no una exigencia. 

Frases del tipo "Lo que no te mata, te hace más fuerte" y "Tenés que ser fuerte" se escuchan a diario como un modo de alentarnos a continuar a pesar de las circunstancias. Sin embargo, hay momentos en los que es conveniente e incluso necesario, romper con las demandas de volvernos super héroes de nuestras vidas y simplemente conectarnos con nuestras limitaciones y temores.  Ellas también son parte de nosotros, pues nos recuerdan a dónde no queremos ir, a dónde no queremos estar o bien, a dónde no queremos regresar.

Es por esto, que tenemos que desmitificar nuestra idea de ser fuertes ante todo. En principio, porque es imposible llevarlo a cabo y segundo lugar, porque el intento de ejecutarlo se vuelve insano. Solo basta pensarlo un instante para entender que no podemos sostener mucho tiempo la imposición de estar siempre de pie y no permitirnos de vez en cuando tropezar o caer. Tarde o temprano nuestro cuerpo y nuestra mente nos pasarán la factura correspondiente a tanto asedio. En este sentido, hoy abrimos el debate sobre qué concebimos respecto a: "¿qué es ser realmente fuerte?" Desde este espacio, proponemos dos caminos. Uno es transitarlo desde sus aspectos constructivos y de empoderamiento, el otro implica una exposición, una exigencia desmedida que arremete contra todo incluso contra nosotros mismos.

Al buscar en el diccionario la palabra "fuerte" nos encontramos con definiciones muy variadas. Destacamos las siguientes expresiones: robusto, firme, intenso, activo, excesivo, que goza de buena salud, que tiene fuerza, que tiene resistencia... El mismo concepto reviste tanto a lo saludable como a lo excesivo. Esto nos invita a pensar en una actitud fuerte como posibilitadora de escenarios sanos y como contrapartida, una actitud fuerte como el reflejo de una obstinación rígida que no puede ver más allá de ella. Denominaremos Personalidad RESILIENTE a la primera y Personalidad RESISTENTE a la segunda.

Resiliencia

Según la Real Academia Española, la Resiliencia es:

Capacidad de adaptación de un ser vivo frente a un agente perturbador, o un estado, o situación adversos.

Un sujeto resiliente se define por su habilidad de reconocer sus competencias y poner a estas por encima de cualquier adversidad, lo cual manifiesta su buena autoestima. Se inquieta incesantemente por buscar novedosas maneras de disfrutar de la vida. Este tipo de características permite percibir las bondades de la vida y cuando esta se vuelve compleja, visualizarla como una oportunidad de aprendizaje.

A las personas de personalidad resiliente se las considera optimistas porque siempre están viendo las oportunidades de crecimiento en cada situación, todo se vuelve un reto atractivo. Su actitud frente a la vida, los cualifica como sujetos capaces de gestionar, que es muy distinto a bloquear y controlar, sus emociones. Se autoanalizan, se desafían pero no se exponen cuando las condiciones no están dadas. Enfatizan en lo que pueden hacer para conseguir sus objetivos y si es necesario se moldean a los acontecimientos para no desistir en el logro de una meta que tanto les importa.

Reflexivos, serenos, empáticos ponen su atención en el "para qué" y el "cómo" en lugar de acentuar el "por qué". Ellos entienden que el "por qué" responde a renegar de la situación y el "para qué" alude a lo que me permite lograr y aprender transitar esta vivencia. En cuanto al "cómo", indica qué pasos a seguir para  resolver los conflictos que le inquietan y también para alcanzar los objetivos que se han propuesto.


Resistencia

En lo que refiere a la Resistencia, según la Real Academia Española es:

Acción y efecto de resistir o resistirse. 

Capacidad de resistir.

Una persona es resistente cuando no puede identificar la causa de sus problemas y se limita a culpar a los demás por las cosas que le sucede, sin hacer ningún tipo de introspección sobre su responsabilidad en los hechos. Lejos de intentar un cambio personal demanda que el cambio lo propicien los demás actores intervinientes en los acontecimientos que, según su punto de vista, tanto lo perjudican.

La impulsividad, la falta de un filtro entre sus pensamientos y acciones lo colocan en un lugar riesgoso. Los pensamientos intrusivos y negativos lo dominan y generan que su estado anímico se desplome, afectando directamente su autoestima que se caracteriza por ser baja, del mismo modo se traduce en una la falta de motivación interna y un marcado pesimismo.

Un sujeto de personalidad resistente se habitúa a vivir bajo presión, a transitar la vida cumpliendo mandatos que muchas veces no comparte pero tampoco cuestiona. Prefiere moverse en el terreno de "lo malo conocido que lo bueno por conocer". Su desconfianza lo hace alejarse de todo aquel que piense diferente. A diferencia de las personas resilientes, se encierra en su mundo, ensimismado en sus propias necesidades y estableciendo una actitud defensiva frente a los otros.

Son marcadamente dependientes de todo, tanto de las personas, como de las situaciones. Se apegan a todo y les cuesta mucho soltar, porque se pierden así mismo cuando lo hacen. No pueden desprenderse con facilidad de nada, siempre postergan, niegan para no enfrentarse la realidad. Y cuando es la vida misma la que les da un giro inesperado, toman una actitud de reproche ante esta, ubicándose en el lugar de víctimas, se cuestionan "por qué me pasa esto a mi".


Enfrentar la realidad vs Evadir la realidad

Una de las claves para detectar rasgos de personalidad resiliente o de personalidad resistente es observar si la persona tiene una tendencia a desafiar y afrontar las circunstancias que le toca transitar o bien elude, diremos escapa de todo lo que le invite exponerse a situaciones que lo movilicen y que impliquen realizar cambios en su vida.

Recibir vs Rechazar

Los sujetos de personalidad resiliente son muy buenos receptores tanto de consejos, de oportunidades para desarrollarse, de instancias formativas, puesto se caracterizan por su gran apertura y su espíritu aventurero. Siempre va en búsqueda de nuevas perspectivas, emociones y aprendizajes. En cambio, las personas con predominio resistente se sienten repelidos a este tipo de situaciones pues les genera incomodidad, porque lo que suelen evitarlas.

Gratificar vs Castigar

Es habitual que los resilientes expresen gratitud ante la vida, pues todo es para ellos una oportunidad. Así mismo, pueden reconocer sus los logros, identificar el avance en los procesos que recorren y ser agradecidos con las personas que lo asisten o bien, que lo mueven a salir de su zona de confort para estar en una lugar o una situación mejor. En cuanto a las personas de personalidad resistente se muestran muy duros consigo mismo y con el entorno en el que interactúan. Exigen, culpan, cuestionan cerrándose en sus posturas e ideas dogmáticas. En la misma medida, se automaltratan, teniendo serias dificultades para perdonarse.

Relajar vs Tensionar

La resiliencia va de la mano de poder descomprimir y relajar, hay una comprensión de no poder estar en un estado de alerta permanente. Dejar fluir y confiar en que se hecho lo que estaba al alcance le permite a estas personas no permanecer estancadas en las situaciones que atraviesan. En cambio, los resistentes se cargan de preocupaciones y tensiones perpetuando cualquier tipo de malestar que pueda desarrollarse. Esta rigidez lejos de expresar fortaleza manifiesta una rudeza que expone mucho más de lo que protege.

Reelegir vs Reemplazar

Podemos pensar la resiliencia como una suerte de reelección subjetiva, donde la persona pese a las complicaciones que pueda enfrentar sigue apostando y confiando en si misma, procurando que todo lo que advenga sea motivo de autosuperación, entendiendo que a pesar que las cosas fallen aun conserva a su fiel al lado, su propio ser. En contrapartida, la resistencia podemos ubicarla como un reemplazo incesante de objetos y objetivos. El individuo es capaz de traicionarse, de negarse, con tal de no renunciar a la búsqueda intensa de una felicidad ideal, absoluta y externa. En este punto, percibimos su férrea creencia que el ser feliz se alcanza en el afuera.

Soltar vs Retener

Una personalidad resiliente entiende a la libertad y al desapego como grandes valores saludables. Las personas que se cruzan en nuestro camino tienen los mismos derechos de decidir lo que quieren tener o quitar de sus vidas, anteponer nuestros deseos y sentimientos por sobre los de los demás es una actitud egoístas, típico de los sujetos resistentes. Soltar es crecer, también es sanar. Retener significa censurar la dinámica propia de la vida, que siempre está en un continuo cambio. Cuando suelto me libero y me abro al universo infinito de posibilidades de estar mejor. Cuando suelto, permito que lo nuevo pueda llegar.

Resolver conflictos vs Soportar conflictos

Frente a los conflictos podemos tomar dos claros y antagónicos caminos. Uno es nocivo y peligroso, el otro redime y sana. Cuando decidimos soportar un conflicto, optamos por vivir bajo su opresión, nos condenamos a cadena perpetua por no tener el coraje de decir "esto es suficiente para mi". Elegimos vivir en medio del dolor en lugar de atravesarlo. Nadie logra sanar si persiste en eludir el dolor. Al enfrentar el dolor, nos animamos a interrogar qué hay detrás de él, pues no hay otro modo de sanar que preguntándonos porque nos duele, de dónde viene ese dolor, hace cuánto que nos duele... Solo cuando podemos resolver nuestros conflicto podemos sentirnos libres y empoderados.

Claridad mental vs Bloqueo mental

Los resilientes ponen en acción todos los recursos con lo que cuentan, los que han sido heredados, los que han sido aprendidos y con una apreciable claridad mental determinan cuál de todas sus herramientas es la más adecuada para solucionar la situación que están viviendo. En lo que respecta a los sujetos de personalidad resistente, se anulan, se abruman, diremos se bloquean mentalmente y esto los imposibilita de poder registrar la salida aun cuando haya un cartel enorme que les indique cómo hacerlo.

Gestión de emociones vs Control de emocional

Hay una clara diferencia entre Gestionar y Controlar las emociones. En el primero hay una toma de conciencia de las emociones y una posterior canalización hacía el equilibrio y la armonía. El segundo representa un intento de dominio, muy complejo puesto que antes de convertirnos en seres pensantes somos seres emocionales. En nuestro desarrollo cerebral primero se constituye el sistema límbico y posteriormente le neocortex. Interrumpir una emoción y no indicarle un nuevo modo de expresión más saludable puede ser muy nocivo. 

Respetarse uno y respetar al otro vs Reprocharse a si mismo y a los demás

La falta de amor y la falta de respeto pueden ubicarse en una misma línea. Cuando amamos, respetamos. Cuando faltamos el respeto expresamos nuestra falta de amor. Hay personas que se maltratan con la misma intensidad que lo hacen con las personas que lo rodean. En ocasiones, incluso son mucho más severos con ellos mismos. Esto implica no darse tiempo para procesar duelos, no respetar sus sentimientos e ir a la deriva de las demandas de los otros. En lugar del respeto, aparece el reproche, porque el otro siempre pudo haber hecho las cosas mejor, incluso uno mismo pudo haber dado una mayor esfuerzo, la lista de reproches para un resistente es inagotable. Siempre hay una buena manera de completar la frase: "y si hubiera..." El respeto, por el contrario nos habla de ser honrados con nosotros mismos, fieles a los que pensamos, sentimos y en consecuencia congruentes con nuestras acciones. Cuando tiene esa manera de ver la vida, entiende y vive bajo esa misma premisa con los demás. 

Responsabilidad propia vs Culpabilizar a los demás

Un indicador de resiliencia o resistencia es si la persona se ubica en un lugar de responsabilidad de sus propios actos haciéndose cargo de las consecuencias que se desprenden de los mismos o bien estipula que todo lo que acontece en su vida es el resultado de las acciones que otros ejecutan pero que lo afectan de manera directa. Los sujetos de personalidad resistente culpan a los demás por sus infortunios puesto que son víctimas de las circunstancias y de efectos que generan las acciones de los demás. Las personas de personalidad resiliente siempre se consideran sujetos activos de cada situación en la que intervienen, ya que las provocan, aceptan, eligen y/o sostienen.

Renacer vs Retornar

El renacer es un darse a luz nuevamente, es parirse a si mismo con el dolor y el logro que eso amerita, con un ramo de miedos en una mano y en la otra un puñado de deseos. El resiliente, junta ambas manos y decide avanzar, con miedo pero avanza. El retorno, muchas veces, eterno retorno, es un volver al inicio, pero no como un nuevo comienzo sino por el contrario, como una recurrente forma de evitar ir hacia adelante y retornar una vieja y desgastada forma de vivir que tiene un alto costo. El resistente resigna sus deseos y pone por encima sus miedos, por eso regresa, porque considera que allí va a estar seguro. Enfatiza su comodidad por encima de su independencia.

Resignificar vs Remover

Finalmente diremos que en nuestro afán por encontrarnos a nosotros mismo podemos trazar un sendero elíptico desde nuestro presente hacia nuestro pasado, cavando, removiendo nuestra historia, tocando donde duele simplemente por volver a sentir dolor. O bien, dibujar una elipse que dirigida hasta lo más profundo de nuestro ser, pueda reconocer nuestros momentos más difíciles, tomar registro de lo que esas experiencias sembraron en nuestro ser y desde ahí continuar. Dicho continuar, está enriquecido con las el cultivo de nuestros aprendizajes, pues hemos podido voltear para vernos y en dicho movimiento hemos logrado revalorizar nuestras vivencias, resignificar nuestra historia y darle un nuevo sentido a nuestra existencia.


Lic. en Ps. Siomara Gauna

Mi Reencuentro conmigo

¿Qué significa mi Reencuentro conmigo?


Mi Reencuentro conmigo mismo es un escrito para conectar con tu ser interno, con tus limitaciones y dolencias, aceptarlas y desde allí iniciar el cambio.


mi reencuentro conmigo
Mi reencuentro conmigo


"Parar" para provocar mi Reencuentro conmigo

Hay momentos en la vida que tenemos acceso a nosotros mismos, cual persona que se ubica ante al espejo, nos percibimos, nos miramos frente a frente y volvemos a Redescubrirnos, a Reencontrarnos con nosotros mismos.

La vorágine del mundo actual nos impulsa a correr sin parar, a veces sin rumbo. Sin embargo, nos seguimos moviendo, pues al parecer si nos detenemos podría suceder una catástrofe…

Y en un momento sucede el desastre… algo no planeado nos sorprende y nos invita en algunos casos, puesto en otros nos obliga, a parar y tomar conciencia de quiénes somos y a dónde estamos ubicados.

Estas circunstancias nos promueven a interrogar nuestro estilo de vida, nuestras creencias, mandatos y prejuicios, develando lo que hay detrás del pequeño mundo consciente en el que sucede la existencia.



Repletos y vacíos al mismo tiempo


El ser humano transcurrido un tiempo, se acostumbra, se habitúa, diremos naturaliza el mundo en el que vive, a tal punto que no se anima siquiera a pensar por fuera de las variables en las que se juega su día a día. La vieja y conocida frase “más vale malo conocido que bueno por conocer” encaja perfecto. Las personas son capaces de Resignar su bienestar a cambio de no generar ningún tipo de sobresalto que rompa la rutina momificante y mortificante en la que se encuentran inmersas.


¿Cuáles son los contenidos mortificantes que anidan en nuestro ser, atrapándolo en un callejón sin salida?


  • Relaciones tóxicas

Las Relaciones tóxicas tienen la particularidad de hundir y obstruir nuestro crecimiento personal, mental, emocional, espiritual, energético, profesional, etc. y ni siquiera tener registro de lo que está pasando. Por el contrario, es común negar y en ocasiones justificar todo lo que sucede en el vínculo patológico.


Este tipo de relaciones somete, vulnera, dinamita al sujeto más endeble y empodera, como contrapartida al otro, que sufre la misma toxicidad pero en distinta polaridad. En este punto, la persona que humilla al otro, tiene un nivel de amor propio tan pobre que siente que al aplastar al otro se reivindica el mismo, lo cual está muy lejos de lograrse.


En cuanto, al sujeto castrado por la relación, internaliza que no es nadie fuera de tal vínculo, lejos de esa persona que tergiversa todo y le hace creer que da “todo” por ella y que en lugar de recibir agradecimiento, es franco de injustificadas acusaciones.


  • Repetición de patrones

La Repetición de patrones constituye una Reproducción exacta de un guión que pese a no haber sido escrito por el sujeto, le indica qué hacer, qué sentir, qué pensar y cómo Reaccionar. En otras palabras, el sujeto es parte de una puesta en escena donde Representa los mandatos, prejuicios, creencias, miedos, deseos, etc. de sus ancestros.


La proyecciones inconsciente de los antepasados están presentes siempre que ha quedado algo sin Resolver, por lo general giran en torno a dos cuestiones: la sexualidad y la muerte. Los miembros de la tribu Regresan irrumpiendo en la vida de sus descendientes, ellos demandan descansar en paz pero para ello, todo lo que se halle pendiente debe ser Reparado.


La persona se encuentra abrumada por padecimientos y situaciones que encarna, diremos Revive y no sabe cómo escapar, porque incluso desconoce el origen mismo de tales acontecimientos.


  • Resignaciones

A menudo nos encontramos con personas que podemos identificar como postergadores seriales, sujetos que siempre encuentran la excusa perfecta para evitar ir tras lo que desean. Sus argumentos se expresan en el abanico más amplio de motivos. Pero todos pueden resumirse en NO PUEDO y NO ES EL MOMENTO.


Detrás de estos dos indicadores se esconde una falta de autoestima. Porque en realidad el sujeto nunca genera las condiciones para alcanzar lo que anhela, simplemente porque está convencido que no merece alcanzar dicho objetivo.


El paso del tiempo en la no consecución de su meta viene a fortalecer la idea de la falta de mérito que posee para materializar sus decisiones y proyectos. La falta de iniciativa, la inacción lo deja en un lugar de privación ilimitada.


  • Remordimientos

Existen sujetos capaces de ubicarse en el lugar de jueces feroces con su propia persona, que aun habiendo recibido la absolución de todos los damnificados seguirán sosteniendo la culpa hasta el final de sus días.


Estas personas operan como si su vida se redujese a un sólo capítulo, como si todo lo que aconteció antes hubiese quedado obsoleto y lo que devino luego, no mereciese ser tenido en cuenta.


La culpa es un silencioso enemigo que no nos permite liberarnos jamás de nuestros desaciertos, un enemigo que nunca deja de acechar, que día y noche nos incinera en una hoguera que nunca deja de arder.


  • Rencores

El almacenamiento de enojos y de ira hacen mella en nuestro cuerpo, lo enferman, literalmente bajan las defensas del sistema inmunológico. Esto se debe a que se destina gran parte de nuestra energía en pensamientos y emociones negativas que abruman y agobian a nuestro organismo.


Piensa en esto: un cuerpo repleto de rencores tiene dificultades para digerir la comida, tiene problemas para descansar, posee grandes impedimentos para concentrarse pero sobre todo no puede AMAR.


Si todo el tiempo dirigido a estar molesto se emprendiera en llevar a cabo proyectos, evolucionar como persona, pasear, leer un libro, etc. la vida sin lugar a dudas sería mucho más saludable.


  • Resaltar la falta

Hay quienes van por la vida viendo la mitad del vaso vacío y cuando este posee demasiado contenido, lo vuelcan un poco para tener porque Rezongar. Protestan infinitamente por todo, por la carencia inclusive por la abundancia, sencillamente porqué son personas insatisfechas.


Lejos de poder conectar y agradecer por las bondades que el universo les regala a diario se concentran en aquello que les sale mal, en lo que aún no han logrado, en lo que que tenían y han perdido que incluso cuando poseían tampoco valoraron.


Se han hecho profundamente amigos de la insatisfacción y no se permiten disfrutar nada porque al hacerlo pareciera que hieren sus propios principios.


  • Recuerdos abrumadores

Dice Séneca: “Todo tiempo vivido fue mejor…” y algunas personas deciden vivir en el pasado porque este era idílico. Otros están sumergidos en ellos porque todavía persisten lo males vividos en aquella época. En cualquiera de los dos casos existe una Resistencia a soltar.


En ocasiones para evitar enfrentarse a la vida, optan por aferrarse al pasado y a sus recuerdos; privándose de disfrutar y aprender del presente en el que están viviendo. En otras, lo niegan con tanto ímpetu que se vuelve la peor de sus sombras pues al Rechazarlo le otorgan más fuerza.


A nuestra mente le resulta difícil establecer qué es un recuerdo y qué está desarrollándose en el presente debido a que los recuerdos abrumadores son tan vívidos que vuelven a vivenciarse con todo lo que eso conlleva.


¿Cómo podemos tener una vida más saludable, luego de establecer mi Reencuentro conmigo?



  • Registrar

En primer lugar tenemos que tomar conciencia de todos los pensamientos y las emociones que atraviesan nuestro ser, si los eludimos difícilmente nuestra calidad de vida mejore. De allí la importancia de preguntarnos: ¿en qué cosas pienso a diario?, ¿Cómo me siento?, ¿Qué cosas quiero hacer y cuáles no?, ¿Qué vínculos me lastiman?, ¿Qué relaciones me hacen bien?, ¿Soy feliz?


  • Reconectar

En segundo término es importante que luego de ser consciente de nuestro estado físico, mental, emocional, espiritual y energético podamos aceptarlos y dejar de negarlos. Es primordial para comenzar a sanar que le retiramos fuerza a todo lo dañino que habita en nosotros. Esto solo puede funcionar si dejamos de mirarnos con el dedo acusador y prejuicioso. Tenemos que cultivar una relación amorosa con nosotros mismos.


  • Reconstruir

Al Redescubrir todos los recursos con los que contamos para poder salir de cada circunstancia que nos toca atravesar, nos vemos movilizados a Rearmanos y Reestructurarnos poniendo el foco en nuestras potencialidades y habilidades en detrimento de nuestras limitaciones. Fundamentalmente porque cada ocasión que nos desafía en la vida es un reto interesante para lograr un nuevo aprendizaje.


  • Resignificar

"Haz venido a esta vida sin manual de instrucciones pero estás lleno de herramientas y recursos para hacer frente a los desafíos que la vida te disponga. En cada capítulo adquirirás un nuevo aprendizaje, el cual Revalorizará y Resignificará todo lo que hayas logrado".

En el camino, quizás te pierdas, pero siempre Retoma el sendero en el cual ante todo te RESPETES y te AMES. Deja de ser esclavo de las circunstancias y conviértete en el protagonista de tu vida.




Lic. en Ps. 
Siomara Gauna